Tendinitis del codo
Tendinitis
patelar
Tendinitis de
Aquiles
Tendinitis del
Codo
La tendinitis del codo es conocida
como
codo del tenista
si el dolor se localiza en el lado
externo o codo del
golfista
si es del lado interno.
Ocurre
frecuentemente en actividades
deportivas en las que se requieren
movimientos repetitivos del
antebrazo (deportes de raqueta,
golf, béisbol), pero también puede
ser una enfermedad ocupacional.
El
dolor puede ser constante o solo
ocurrir con / o después de realizar
movimientos repetitivos del
antebrazo.
El
dolor localizado en el lado externo
del codo que se exacerba con la
supinación resistida o con la
extensión resistida de la muñeca o
dedos de la mano es indicativo de
codo del tenista (epicondilitis
lateral es el término médico).
El
dolor que se localiza en el lado
interno del codo y que se exacerba
con la pronación resistida del
antebrazo o la flexión resistida de
la muñeca es indicativo de codo del
gofista (epicondilitis medial).
El tratamiento de la tendinitis del
codo incluye:
-
Reposo, en los casos agudos se
puede colocar una férula.
-
Masaje
con hielo.
-
Analgésicos desinflamatorios no
esteroides.
-
Fisioterapia: estiramientos,
fortalecimiento muscular,
ultrasonido, fonoforesis, láser,
etc.
-
Inyección de cortisona: no más de
dos.
-
Ortesis: cintas y muñequeras
especialmente diseñadas.
-
Ondas de
choque.
-
Inyección de
factores de crecimiento.
Ya que ésta enfermedad es causada
por
Sobreuso
es muy importante
determinar la causa y corregirla
para garantizar la curación.
Por ejemplo si el paciente es un
deportista que practica tenis hay
que revisar:
-
La
técnica deportiva, una técnica
defectuosa puede ser la causa de
la enfermedad.
-
El
equipo, frecuentemente el paciente
no está usando la raqueta adecuada
(puño muy grande, mucha tensión en
las cuerdas, etc.)
-
Si el paciente no es un atleta
pero es un obrero hay que revisar
la actividad que desempeña y
modificarla.
En
los pacientes que el tratamiento
conservador se ha seguido y ha
fallado se puede ofrecer la
alternativa del tratamiento
quirúrgico que consiste básicamente
en remover el tejido inflamatorio de
los tendones y en algunas ocasiones
liberar los nervios que pasan por el
área afectada.
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Tendinitis Patelar
Es
conocida como la
rodilla
del
saltador,
ya que es frecuente en deportes que
involucran saltos como el básquetbol
o el voleibol, pero también se puede
presentar en otros deportes como el
Soccer o el ciclismo.
Es
raro que el dolor se presente a todo
lo largo del tendón patelar,
generalmente los pacientes tienen
dolor en
la parte inferior de la patela
en donde comienza el tendón patelar.
Hay
ciertos factores que se asocian a
ésta enfermedad:
-
Patela alta: la patela se
encuentra en una posición más alta
que lo normal
-
Falta de desarrollo de la porción
interna del cuádriceps (vasto
oblicuo medial)
-
Falta de flexibilidad de los
músculos de la corva
-
Deportes en que hay que realizar
saltos
-
Predisposición personal
El
diagnóstico se hace al encontrar que
hay dolor al palpar el polo inferior
de la patela.
La
tendinitis patelar crónica puede ser
un problema muy difícil de tratar.
Tradicionalmente se han usado el
reposo, hielo, desinflamatorios y la
fisioterapia
(fortalecimiento del vasto oblicuo
medial, estiramiento de
isquiotibiales y cuádriceps) con
resultados aceptables.
Tuve
la oportunidad de conocer al Dr. Bill
Stanish de Halifax Nueva Escocia,
quién tiene una amplia experiencia
en el tema, él ha encontrado que
sometiendo a los pacientes con
tendinitis patelar a un programa de
ejercicios excéntricos del
cuádriceps,
mejoran notablemente. También
mencionó que
en éstos
pacientes hay una disminución de la
fuerza muscular de los dorsiflexores
del tobillo, por lo que también hay
que fortalecer éstos músculos.
El Dr. Stanish usa además de todo lo
anterior el masaje profundo con un
cubo de hielo.
Nunca
debe de inyectarse un tendón patelar
con cortisona ya que se le debilita
y se corre el riesgo de ruptura.
En la actualidad
2010, se puede utilizar la inyección
de plasma rico en plaquetas que
tiene factores de crecimiento y que
ayuda en la recuperación de éstas
lesiones.
El
tratamiento quirúrgico solo se
reserva para los casos
recalcitrantes en que el tratamiento
conservador ha fracasado. En éstos
casos hacemos un técnica quirúrgica
mixta, se hace una revisión
artroscópica de la rodilla y
posteriormente se hace una incisión
sobre el tendón patelar y se limpia.
Los resultados para los casos
crónicos rebeldes al tratamiento
conservador son buenos sin llegar a
ser excelentes.
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Tendinitis de
Aquiles
Esta enfermedad se presenta como un
dolor en el tendón de Aquiles
y en la parte posterior del talón,
más comúnmente el dolor se localiza
en un área situada a 2-3 cm. por
arriba del talón pero puede ser a
cualquier nivel del tendón.
Al comienzo de la enfermedad el
dolor se presenta al inicio de la
carrera o de un arrancón (sprint).
En algunos casos el dolor mejora con
el ejercicio, pero a medida que la
enfermedad avanza el dolor se hace
constante.
Los
factores que se asocian a la
tendinitis de Aquiles son:
-
Pronación excesiva del pie
-
Pie cavo (arco excesivo, lo
contrario al pie plano)
-
Tendón de Aquiles corto e
inflexible
-
Mala técnica de entrenamiento:
entrenamiento en pendientes,
entrenamiento de intervalos,
distancias largas
El
diagnóstico se hace al encontrar
dolor a la palpación del tendón de
Aquiles.
Puede haber
inflamación.
La
disminución de la movilidad del
tobillo
(principalmente flexión dorsal) es
frecuente por el dolor y hay falta
de elasticidad del tendón.
En
general no se necesitan estudios
radiográficos, pero si se solicitan
puede encontrarse datos que sugieren
inflamación de los tejidos blandos y
en casos muy
crónicos, calcificaciones.
Más útil que las
radiografías son el ultrasonido o la
resonancia magnética nuclear.
Es
importante es determinar si hay una
ruptura parcial del tendón de
Aquiles, esto es más frecuente en
paciente con tendinitis crónica o
con antecedentes de inyecciones de
cortisona.
El
tratamiento incluye:
-
Masaje con hielo antes y después
del entrenamiento
-
Talonera de 1-1.5 cm. y/o
plantillas
-
Calzado adecuado (acolchonado en
la talonera)
-
Analgésicos anti-inflamatorios no
esteroides.
-
Reposo de la actividad deportiva
por 3-6 semanas
-
Modificación del entrenamiento
-
Fisioterapia (estiramientos,
ejercicios excéntricos,
ultrasonido, iontoforésis)
-
Ondas de
choque.
-
Inyección de
factores de crecimiento
Nunca
se debe de realizar inyecciones de
cortisona ya que se debilita el
tendón y se corre el riesgo de
ruptura.
El
tratamiento quirúrgico solo se
reserva para los casos
recalcitrantes en que el tratamiento
conservador ha fracasado. En éstos
casos hacemos una limpieza abierta
del tendón de Aquiles.
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